Llueve conmigo

Lloverá sobre nosotros,
como esa noche en el refugio
de nuestro amor y el trueno,
lloverá y nos inundará el deseo,
las ganas de que ese momento
dure lo que dura la estrella
que arde en el espacio
que nos envuelve a los dos.

Lloverá luz y agua, miel y estrellas,
lloverá lo que no ha llovido en años
y se acabará la sequía de esta condena.
Un día, con la fe puesta en nuestra promesa,
lloverá el entusiasmo del primer día,
nos empapará el fulgor de lo imposible,
que la distancia en papel y en mapas
la deshicimos a borrones.

Tendremos en la enmarcada historia
de la pared de lo oportuno y permanente,
cada línea, cada verso, cada capítulo en tu vida,
en la mía, en la que hicimos nuestra.
Lloverán canciones que no sonarán jamás tristes,
y entre lo que nos llueve
tentaremos a la vida
a que nos ponga a prueba una vez más,
y cuánto más nos rete más te amaré yo,
más amarás mi esencia,
más te salvaré yo
de la insipiente memoria
de roídos cuentos vacíos
y de silencios contenidos,
que revivirán a los besos
toda la pasión que en ti sembré yo.

Nos lloverá,
llegará el invierno y nos lloverá,
y apartados de lo inhumano,
lo imperfecto y lo viral,
tenderemos al aire nuestra firma,
la marca que inmortalice
tu nombre en mi cadera,
mis iniciales en tu corazón,
en lo que nadie más entiende,
ahí, justo ahí, tú y yo.

No hacen falta documentos para jurarte
que mi vida es toda tuya,
que estaré a tu par
las noches enteras de mi vida,
los días completos de mi cielo,
los granos infinitos de mi reloj de arena,
cuando haga frío si nos llueve como ahora,
cuando el calor asfixie y la ropa estorbe,
cuando el cuerpo duela y no queden fuerzas,
cuando la cama se haya roto y acabemos en el piso,
cuando la cama sea sólo para el descanso,
cuando venga la abundancia,
cuando no sonría la fortuna,
cuando no haga falta techo
y nos arropen las estrellas,
cuando el viaje sea largo,
cuando el destino sea incierto,
cuando la dicha amanezca
y encuentre tus dedos enredados en mi cabello,
y mis piernas en tu cuerpo.

Nos volverá a llover amor,
nos volverá a llover, amor,
tu mano en la mía,
tu beso en mi beso,
tu dedo en mi espalda escribiendo “te quiero”,
mi rima sin pausa besándote lento,
camina sin prisa, pero camina conmigo,
quédate a mi lado y verás
que después de esta lluvia
nace el jardín más florido,
más radiante y más sincero,
brillando tanto como luciérnagas chiquititas
brotando del suelo… hasta tu cielo.

Camina conmigo, llueve conmigo,
que se desborden y se limpien los manantiales
que conservan puras nuestras almas
y toda la cura que hace falta a nuestras heridas,
encontrarla en nuestro abrazo,
que desde el primero,
vida mía,
ha sido el hogar
para todo lo que somos y queremos…
para todo lo que somos y seremos.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
20/04/2016

Anuncios

4 thoughts on “Llueve conmigo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s