Tus labios de incendio en mi mar de deseo

Tus labios de incendio
en mi mar de deseo,
quizás no nos parecemos
pero es lo que nos unió…
Que tú estás siempre ardiendo
y yo siempre soy invierno…
Que yo me diluyo a tu tacto
y tú siempre tienes sed.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
10/01/2019

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No me encuentro cuando no estás tú

No me encuentro por ninguna parte
cuando no estás tú.
Se van mis miradas serenas
detrás de tus pasos elegantes,
se van mis suspiros llenos
de besos inquietos detrás de tus labios.

Y en todos mis pensamientos
se van reviviendo nuestros abrazos bajo la llovizna,
y recurro a tu voz que guardo en mi memoria
para seguir escuchándote mientras no estás.
Y sonrío con la música de tu risa
y vuelvo a suspirar viendo por la ventana
preguntándome cuánto más vas a demorar…

No me encuentro por ninguna parte
cuando no estás tú…
Acaricio las páginas de tus libros,
los versos que yo te he visto escribir y vivir,
y pienso en tus manos y en las huellas de tu magia
y vuelvo a estar ansiosa… recordando.
Si haces acto de presencia
te aseguro que no me podré desprender de tu boca.

No me encuentro por ninguna parte
cuando no estás tú…
Y cuando vuelves
me encuentro en tus caricias,
sumisa y agradecida como sólo tú me conoces…
Me haces existir en el remanso de tu respiración,
en la contracción del deseo y del hambre
por reencontrarme contigo
en esta forma tan nuestra de hacernos el amor.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
22/11/2018

Exquisito

Me has enseñado a no pedir perdón 
por desearte más y por no contenerlo.
Me has enseñado a morder sobre ese lunar
y encontrar el néctar del fruto del pecado… 
Me has enseñado a no pedir permiso
cuando la sed se despierta mucho antes… 
No hay razón, no hay horario, no hay aviso,
tan sólo esta adicción a perderme en ti
que es más fuerte que todos los prejuicios. 

Exquisito el calor de tus labios
dónde sólo tú  me besas, 
exquisito el momento del desenfreno
cuando excitas mis mareas… 
Exquisito cada instante a tu lado
y tu experiencia provocando mis antojos.
Exquisito el sabor de tu perversión
que se queda en mi boca…
Mi boca que susurra tu nombre
implorándote por más
de lo que sólo tú puedes darme.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
15/11/2018

 


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Tu hechizo en mí

Has puesto un hechizo sobre mi pluma,
no hay verso que nazca de mi alma que no sea para ti.
Has dejado en mi interior encendida esa llama,
ese fuego que mantiene vivo este corazón…
Has descubierto y abierto el cofre de mis deseos
y hecho con ellos una amalgama de hermosos motivos
para dedicarte cada uno de mis poemas,
para encontrarte en cada fotografía celeste,
en cada paisaje, en el azul de tu beso,
en el chocolate oscuro de tus ojos,
en el sabor del verbo en tus labios que incita mis ganas,
y ese escalofrío en mi cuerpo que te pertenece sólo a ti…
Y clama por ti mi piel, clama por ti la estrechez de mi centro,
y ardes en mis vértices y muerden con más hambre mis antojos de ti…
Has puesto un hechizo en mi alma, bajo mi piel,
justo en el epicentro de toda la poesía que soy,
clama por ti en mi pecho el alocado palpitar de este amor.
Sigues siendo tú,
sigues estando tú,
sigues…
tú.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
10/10/2018

 

Este único latir 

Eres mi canción de amor infinito,
cobijo de estos sueños
que te intuyen en silencio.

En el cielo de tus besos,
en la gloria de tu piel,
me dejo las horas,
me dejo la vida,
me vuelvo a perder…
Eres siempre el abrazo fuerte
que se ciñe a mi querer.

Mis manos te intuyen también
cuando las luces se apagan.
Convierte esta oscuridad
en el poema primero,
en el canto a la luna.
Hazme de versos el alma,
deshoja mi pasión,
vísteme de ti…

El cambio de tiempo es violento,
la vida nos cuesta,
pero vivir se vuelve algo dulce
si amaneces junto a mí.
Por eso quédate esta noche,
quédate a no dormir…
Seamos dos siendo uno,
seamos este único latir.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
01/10/2018

Con hambre de nosotros…

Besas despacio mi alma
la desnudas de prejuicios,
y libre de inhibiciones me pierdo
en el vicio exquisito de pertenecerte
a ti, completamente a ti.

Besas cada uno de mis lunares
y das nombre a mis constelaciones,
dibujas sobre mi piel
el mapa de mi locura,
y me recorres completa con tus labios
por todos mis caminos,
por todos mis sentidos…

Y llegas siempre al punto
exacto y sólo tuyo,
donde provocas el incendio,
donde bien sabes apagarlo
y te divierte saber,
que en fracciones de un segundo,
puedes hacerme arder de nuevo.

Encuentro todos los sabores
del cielo y sus delicias
en cada uno de tus besos…
Esos besos tan carnívoros,
expertos…
que siguen latiendo
en el centro de mi cuerpo.

Tus labios pronuncian mi nombre,
ordenan deseos y es mi placer obedecer,
complacer a tu fuego y abrasarme en ti;
mientras contemplo mi perdición en tus pupilas
me abandono al placer de saberme sólo tuya,
y entregarme más allá de la piel.

Subes y bajas,
rodeas, me envuelves,
estrujas mis ganas
y a besos me arrancas
el miedo a lo prohibido,
entonces se borran los límites
y sólo somos tú y yo,
una misma pasión,
y sólo somos tú y yo,
el mismo ardor bajo la piel,
un sólo cuerpo…

Y sólo somos tú y yo
con hambre de nosotros.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
14/08/2017

 

 

Amarnos sin medirnos más…

Descubrimos que
cuando estamos juntos el tiempo es una excusa
de la que podemos burlarnos y salir ilesos,
no nos distrae el ruido de la ciudad, nos envuelve
el frío que silente recorre todas las calles
y resguarda la complicidad de nuestra risa
y el eco de lo que es nuestro y a nadie contaremos.

Hoy te busco para grabarte en mi mirada,
para quedarme eternamente en ti,
para encontrar entre tus labios
la respuesta a todos mis porqués,
la premisa de un amor que no se esconde
y el hogar de los poemas que te nombran
sólo a ti, antes del aire y del tiempo, sólo a ti. Sigue leyendo “Amarnos sin medirnos más…”

De incendios

Tengo conmigo y tan presente
el sabor de la gloria en tus labios,
la locura irrefrenable de amarte
más allá de la piel,
más allá del milagro
que abrazamos ahora sin pensarlo tanto.

La manera de ocupar el silencio
para dibujar el camino a tus astros
y hacer gritar mis deseos,
y vestirlos de infinito contigo
con la llovizna de caricias de tu estrella,
con el color encarnado e incandescente de tus ascuas. Sigue leyendo “De incendios”

Como sólo mi corazón te toca

Quisiera poder tocarte,
tocarte como sólo mi corazón te toca,
sentir bajo mis dedos la suavidad de tu piel,
sentir bajo mi piel como tu sangre se enciende.

Cerrar las puertas del mundo
dejándolo todo afuera,
caer en un sueño de desvelo y frenesí,
encontrarme en cada poro de tu cuerpo,
y que en cada pulgada de mi piel te encuentres a ti,
en cada gota de sudor, en cada lágrima perdida.

Quiero tocarte, tocarte el alma con mis labios,
con mis latidos hacerte un racimo de flores de papel,
escritas en ella el aroma de mi sincera poesía,
ofrendarle a tu corazón mi alma con ellas,
mi esencia renacida, cubierta de sus pétalos,
de ese deseo que tú, y sólo tú, has despertado en mí. Sigue leyendo “Como sólo mi corazón te toca”

Quisiera ser lluvia…

Quisiera ser lluvia,
mojar tu ciudad,
traer aroma a invierno,
al disfrute de tus sentidos
agregarle el placer
de sentirte envuelto
por el frío y la brisa
que no golpeen con dolor
sino que suave te acaricien.

Quisiera ser lluvia,
mojar tu esperanza,
hacer florecer en tu jardín
estrellas esta noche,
que salgas a mirar
y te sorprendas
que las estrellas bajaron
y renacieron en la tierra,
y en cada una de ellas
está brillando un sueño
por cumplir, por vivir,
y todos son tuyos. Sigue leyendo “Quisiera ser lluvia…”

Con el amor haciéndonos…

Quiero renacer entre la luz
de una callada estrella palpitando
figuras de papel que se extienden
por el cielo a oscuras, cubiertas
de fragmentos de historias fundidas
con los versos aun no nacidos,
con canciones que suenan y se fugan
en los pequeños cometas que hiciste
de los pocos sueños que me quedaban.
Y ahora son todo una colección divina
de sonrisas tuyas que me llueven,
empapándome la alegría de verte  Sigue leyendo “Con el amor haciéndonos…”

Me despierta tu voz y me despiertas todo

He escuchado tu voz en el susurro de la noche,
como poema escondido entre las horas más celosas
de la humedad y los besos envueltos entre las sábanas
que compartimos tú y yo en aquellas madrugadas.

Ese juego tuyo de usar el frío a tu favor para enloquecerme,
y clavarme los nervios con el roce certero de tus colmillos
en la conexión inexplicable entre mi locura y mi tobillo,
en tu sonrisa de triunfo a la que jamás podré resistirme.

He recordado la sensación de estar vestida en tu sudor,
las ganas de explotar en millones de trocitos entre tus manos,
la capa de caricias expertas que detonan mi locura,
la llave del cofre de las mil y un fantasías de placer y perdición. Sigue leyendo “Me despierta tu voz y me despiertas todo”

Mi dulce locura

Tú, mi dulce locura,
perfecta y hermosa figura literaria
presente en mis versos,
en cada uno de ellos,
destello de esperanza y alivio a mi tristeza,
mañana envuelta en tu fragancia,
jardín de luz siempre en primavera,
pajarillo de pecho enardecido,
de voz celestial y perpetua.

Mi dulce locura, mi paz, mi bello paisaje,
de sueños incontables, de estrellas caracolas,
de playas bañadas de perlas y espuma,
de un cielo tejido de rojos cometas.

Tú, mi extraña y mágica fuente de aventuras,
cometidas todas bajo la más radiante luna,
entre cada botón de tu camisa
y la comisura sonriente de tu boca bendita.

La brisa enternecida de las tardes,
cálida como el sol de tus besos en mis mejillas,
como el rubor que viene a mi rostro
cuando te tengo más que cerca, dentro.

Tú, cita perfecta con el destino,
amor obsequiado por todo lo divino,
tú, travieso duende tentador de todos mis deseos,
en la ruta directa a la galaxia de lo prohibido,
te vivo en mis sueños y te proclamo mío,
me entrego a tus manos y me declaro tuya.

Fina seda la de tus dedos conectando mis lunares,
finísima técnica la de tu lengua orbitando en mi delirio.
Ven, una vez más piérdete en mí…
piérdeme contigo, piérdeme en el confín de tu universo,
absorbe mi alma, guárdala en tus ojos.

Llévame y ahógame en tus brazos, en tus besos, otra vez…
que yo no haré otra cosa más que amarte,
amarte más, siempre amarte, bien y bien… y más,
al ritmo de tus latidos,
amarte y cuidarte,
defenderte a sangre y fuego
como lo hiciste conmigo,
como aprendí de ti…
y en medio de nuestro fiel deseo
arder en amor,
volver a nacer.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
30/05/2016

Todo lo que haces…

Todo lo que haces es hermoso,
todo lo que contemplas con tus ojos,
todo lo que te hace ser grande,
todo lo que te ilumina, te enciende,
todo lo que me invita a admirarte,
a perderme en el aroma de tu piel,
en la caricia sideral de tus besos,
en el centro de tu cuerpo, de tu alma y tu deseo,
en tus manos creadoras de universos…
Todo, todo lo que eres yo lo amo,
tengo sed de tu vida, de tu historia y de tu canto,
tengo sed de tu alegría, de tu calor y de tu espacio…
de cada gramo de tu esencia,
de los quilates del macizo oro de tu arte.
Yo, pequeña e indefensa,
hambrienta y celosa amante,
me rindo a la fuerza de tu volcán y de tus mares,
a la pasión suprema que desata los amarres
de mi embarcación que haces presa
de tu furia y de tu encanto…
Llévame, que yo voy contigo a cualquier parte,
hasta el fin del mundo, hasta un mundo nuevo,
y amándote siempre más cada día,
sé muy bien que una sola vida no me bastará para amarte…
Contigo, no puedo contenerme,
contigo, amarte es necesario para no morirme,
para ser eterna en el pincel de tu armonía,
y en los colores de tu lienzo infinito,
para seguir contemplando tan cerca, tan dentro,
lo hermoso que eres, mi duende, mi poeta,
mi cielo colmado de versos y estrellas…

Ana Romero
San Miguel, El Salvador
25/05/2016

Hacerte poesía

La verdad es que llevo más de tres meses
tratando de escribirte el mejor de mis poemas
y en él describir cuánto yo te amo, cuánto yo te deseo,
cuánto me gusta tenerte en mi vida,
cuánto agradezco que te hayas quedado.
Pero me faltan las palabras, no las encuentro,
redundo en adjetivos y no me alcanzan los verbos,
verás, que toda mi vida se trata de ti
y todo en mi vida orbita en torno a ti,
todo cuanto soy va tras tus huellas
y todo cuanto necesito está en tu nombre,
tenerlo en mi boca, que se deslice entre mis dientes,
por mi lengua… entre mis labios…
Tu nombre…
tu nombre es toda mi poesía.

Cómo describir lo que es mirarte dormir,
que se me pasen las horas contándote los lunares
de la constelación de tu pecho,
dibujarte un camino de caricias en tu cuello,
con la punta de mis dedos, con mis pequeños besos,
y contemplar tu rostro y tus gestos tan perfectos,
esa sonrisa tan dulce y a la vez tan coqueta
que se muestra cuando aproximo mis labios
a la comisura de tu boca, tu lado derecho, perfecto.

Tu respiración se hace música a mis oídos
y le acompaña siempre tu corazón latiendo
a un ritmo divino, una nana que espanta malos sueños.
¿Dónde encuentro las palabras para describir
la intensidad con la que te siento?…
Cuando estoy a cero milímetros de distancia de tu cuerpo,
de tu piel, de tu cielo, del paraíso de tu sexo,
de ese despertar al que no me resisto
sin que aun abras tus ojos.

Cómo describo en un poema habiendo tan pocos adjetivos
para decirte lo que son tus ojos y la profundidad en ellos,
del universo que he encontrado expandiéndose en tu alma
y absorbiéndome despacio y sutilmente hasta atraparme dentro
de la octava maravilla que se esconde en tu interior,
tú, perfecto y único, sólo tú.

Yo te tengo enfrente, y entonces me desprendo
de esta necesidad de escribirte en papel lo que siento,
y me abandono a la música de tu voz
a mi ansiedad de tus besos, de tus manos, de tu aliento,
corazón, el corazón se me dispara y te nombra en cada latido,
estoy grave y ya no me controlo, ya no me siento propia,
te miro y si descifras los subtítulos bajo mi mirada
te darás cuenta que te estoy diciendo a gritos
que soy tuya a totalidad, tuya y de nadie más, siempre tuya,
que me tienes eternamente y locamente enamorada
de cada color de tu universo y del sabor exquisito de tus besos,
de tu manera de caminar, de tu manera de vivir y respirar,
de tus formas y tus líneas, de tus gestos y tus ojos,
de tus manos y tu ombligo, de tu piel y tu cabello
enredado entre mis dedos, tejiéndote sueños,
de tu cuerpo desnudo enredado al mío,
de tu cabeza apoyada sobre mi pecho,
de tu mano sujetando lo que es sólo tuyo
mientras te vas quedando dormido,
mientras yo aún tiemblo sintiendo los efectos secundarios
de tu amor enloquecido y enternecido por mis labios.

Quiero desaparecer el mundo tras esa puerta,
y soltar la pluma y el papel para ocuparme de tu lienzo
y en ti, con la tinta de mi alma pintarte paisajes de amor,
escribirme en tu piel como sólo yo sé hacerlo.
Hacerte el amor es hacer poesía en tu cuerpo,
y las palabras no hacen falta hasta que me haces gritar tu nombre,
hacerte el amor es hacer poesía en tu alma,
fundiéndome en ti hasta que nos duerma la calma,
hasta que ya no sumemos dos, porque somos uno, uno solo,
uno mismo, un solo latir, un solo orgasmo, un solo sueño,
un solo universo de galaxias en expansión, infinitos.

No, no hay palabras exactas para describirlo,
lo he intentado tanto, pero sigue siendo poco,
es que en ti, contigo, por ti, en tus brazos, frente a ti,
dentro tuyo, dentro de mí,
tú, mi vida, mi eterno y único amor verdadero,
eres magia de otro tiempo, poesía de esencia mística,
infinito y por tanto, inabarcable para un poema,
y mi amor que te sigue los pasos y a tus pies se postra
tampoco puedo ponerle límites ni sé explicarte
cuánto, ni cómo ni hasta dónde este sentimiento crece
y se expande dentro de mí…
sino hasta que te tengo enfrente,
y las palabras se transforman en temblor en mis labios
en mi sonrisa nerviosa, en mi mirada intensa y cómplice
de lo que en tus ojos descubro…

A ti, mi vida, mi eterno y único amor verdadero…
cada día te escribiré mi amor haciéndotelo…
te entregaré mi vida recitándote poesía
entre caricias,
entre mordidas…
entre gemidos.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador.
15/05/2016