El privilegio de ser de alguien

Es tal la desesperación por poseer 
que se olvida el placer
de ser quien se entrega,
de ser quien se da
sin condicionar a nada,
de vivir el privilegio de ser de alguien…

De alguien que será capaz
de extraer de ti el sabor de tu instinto,
la esencia desnuda de tu vida…
Y como el mejor, y como el que más, 
se volverá un vicio rendirte al amar
que hasta el cansancio querrás repetir. 

Como me pasa a mí contigo… 

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
30/11/2018

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Capaz de entregarme

Ahora que al verme al espejo
me reconozco otra vez como mía
puedo concederte mi vida entera;
ahora que estoy un poco más cerca
de mis versos, de mi más pura poesía,
y comprendo mis miedos y mis sombras,
puedo dejarte conocer la sutileza de mi alma…

Porque no temo a que me descubras,
no temo a que me descifres,
no temo a que me desprendas
de mi soledad tan insensible,
y me llenes de ti,
de tu manera tan intensa de sentir. Sigue leyendo “Capaz de entregarme”

Locura

Sí, es verdad,
que para una mente sana
es probable contemplar
la idea de poder vivir sin ti…

Pero lo que ocurre
es que esto que parece un sinsentido
es lo único que me vale para vivir…
Que dentro de este frenesí
es donde más cuerda me encuentro
aunque no lo parezca así…

Y así es como quiero seguir,
ardiendo en el fuego de esta locura,
presa de la voracidad de tu intenso ser…
Esclava tuya, señor mío…
viviendo, muriendo y renaciendo para ti.

 

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
26/09/2018

Serás tú

Inocencia, volver a tu ciudad,
inscribirme en tu vida,
darte mi diario,
hojas en blanco…
Y mis ojos guardando
el primer recuerdo,
tu sonrisa perfecta iluminándome.
Y en mis labios
el primer poema naciendo
cuando pronuncie tu nombre…

Sólo tu nombre.

Inocencia, volver a tu amor,
al origen de mi existencia,
entregarme a tus manos…
tan llenas de todas tus vidas,
tan llenas de toda tu historia…

Y en tu beso se sellará mi alma,
y en tu mirada guardarás mi esencia.

Y serás tú…
porque eres tú…
sí y siempre sí, eres tú.

Seré el océano en calma,
y tú la luna que le embriaga…
a tu voluntad mi vida estará dispuesta…
Mi reloj con todos sus granos de arena,
para ti todo el tiempo que me falte…
y de todos los latidos que me regale el cielo
serás tú el dueño,
serás sólo tú mi dueño.

Y serás tú…
porque sí,
porque hoy,
y porque siempre sí,
sólo eres tú.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
16/07/2018

Cómo a ti se entrega toda la poesía

Jamás había intentado ponerle letras
a un sentimiento muy mío,
sin que ellas se volvieran un muro
para refugiarme con mis propios miedos.

Ahora que es tan diferente escribir sintiendo
el amor superlativo para el que no alcanzan las palabras,
que escribir sólo para disimular mi soledad y mi tristeza,
te escribo cada uno de mis poemas con el sello de mi esperanza.
Ahora que desnudo mi corazón para escribirte,
me llena hacerlo a algo tan bonito y real como tú,
lejos de la fantasía y los sueños de papel de antes,
porque sentirte a ti, real y perfecto, lo supera todo.

Porque tú lo superas todo. Sigue leyendo “Cómo a ti se entrega toda la poesía”

La única verdad en la que creo

Sí, me sigue pareciendo increíble
que después de tantas lunas y diciembres polares
aún me quieras, aún me mires con los mismos ojos,
aún me digas que soy la mejor aunque me equivoque
y que a pesar de mis contradicciones
sigo siendo la cura de todos tus enojos,
y tu antojo de cada mañana,
y el tiempo que se detiene en cada gota de lluvia.

Sí, me sigue pareciendo un milagro
que hayas llegado y te hayas quedado,
y te hayas hecho dueño hasta de mi orgullo,
y de todo lo que en mí nunca tuvo un sitio
hasta que tu corazón me abrió las puertas
y me regaló un lecho de amapolas y sueños
y me hizo ser amor, beber vino y vivir de noche…

Y me hiciste dejar de ser alguien
para ser yo misma,
para ser de ti,
guardando cada parte de mí en tu constelación,
guardando cada parte de ti en mi poesía,
sanando heridas que quizás, en otro tiempo
jamás habría podido convertir en sonrisas…

Si no fuera por ti y tu invitación a lo imposible
no estaría hoy venciendo las sombras de la nada,
saltando al precipicio sin paracaídas y convencida
de que me has entregado nuevas alas,
que la historia que narraban mis cuadernos
tenía este amor como protagonista
y el título secreto de mis poemas
fue siempre el artilugio de tu nombre en mis labios…

Y te beso como si no me quedarán más vidas
y esta fuera ya la última vez que voy a tenerte,
aferrándome a tus brazos, fundiéndome en tu aliento,
entregándote los besos que jamás has besado…
Y te amo como si no fuera a haber jamás otro tiempo
como este instante en que tus ojos son todo lo que quiero,
y quemarme en lo infinito de ese fuego en tu mirada,
todo lo que ansío, todo lo que anhelo…

Y te entrego lo que es nuevo en mí y ha nacido sólo por tu amor,
los racimos de caricias y suspiros impregnados de mi luz,
la belleza incomprendida de mis versos escritos sólo en tu piel
y diciembre todo el año, tu chocolate y el frío,
la dosis exacta de azúcar en tu café…

Que me hace dichosa saberte mío,
y aun más feliz pertenecerte sólo a ti,
amarte por sobre toda ideología y religión,
por sobre cualquier tempestad y desastre…
enlazar con los tuyos mis deseos de hacernos fuertes,
cada sueño y cada enigma que sólo contigo cobran sentido…

Y aunque pase este mundo a ser sólo cenizas,
y se borre la palabra y se transforme en ironía
todo eso que hasta ahora se define como correcto
que al final es quizás todo una mentira…
Yo permanezco contigo como tú permaneces conmigo,
porque me sigue pareciendo tremendamente hermoso
que el destino me trajera a tu puerto,
y que fueras tú, desde el inicio, tan perfecto y único,
tan como nadie, tan tú, tan mío…

… Y que te hayas convertido tú en la única verdad en la que creo.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
14/11/2016

Carta al corazón (II)

Nadie está obligado a perdonar si no lo siente justo, ni amar si no lo siente merecido, ni a quedarse si no lo siente disfrutable, tampoco está obligado a hacer feliz a nadie, ni mirar a los ojos de quién ya no cree, a nadie puedes obligar a creerte si sus heridas se abrieron en primer lugar por hacerlo, a nadie puedes retener en tu vida si ya no quiere estarlo.

Lo que sí puedes es hacer de tu vida un lugar habitable para esta persona que tanto te importa, es hacer de tu corazón un hogar acogedor para el suyo, es hacer de tus ojos, diamantes transparentes que no deslumbren por su belleza física, sino por la gratitud, el amor, la pureza y la sinceridad que ellos reflejan, hacer de ellos ventanas de cristales claros, para que cuando decida verte, te vea y te conozca con toda la confianza de que está viendo en ti todo lo que realmente eres. Lo que sí puedes hacer es Sigue leyendo “Carta al corazón (II)”

Soy enteramente tuya, soy de ti


Cita del poema: Soy de ti…



De tus labios endulzados con miel y ternura

que saben tan bien encender el fuego en mí,
de tu piel que guarda mis caricias
y de tu cuerpo entero que se entrega sólo a mí,
de todo lo que eres y que tanto amo,
de todo lo que me enamora cada día más,
soy esclava, soy adicta, soy enteramente tuya,
soy de ti.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
13:05 | 11/12/2015

Me despierta tu voz y me despiertas todo

He escuchado tu voz en el susurro de la noche,
como poema escondido entre las horas más celosas
de la humedad y los besos envueltos entre las sábanas
que compartimos tú y yo en aquellas madrugadas.

Ese juego tuyo de usar el frío a tu favor para enloquecerme,
y clavarme los nervios con el roce certero de tus colmillos
en la conexión inexplicable entre mi locura y mi tobillo,
en tu sonrisa de triunfo a la que jamás podré resistirme.

He recordado la sensación de estar vestida en tu sudor,
las ganas de explotar en millones de trocitos entre tus manos,
la capa de caricias expertas que detonan mi locura,
la llave del cofre de las mil y un fantasías de placer y perdición. Sigue leyendo “Me despierta tu voz y me despiertas todo”

Hacerte poesía

La verdad es que llevo más de tres meses
tratando de escribirte el mejor de mis poemas
y en él describir cuánto yo te amo, cuánto yo te deseo,
cuánto me gusta tenerte en mi vida,
cuánto agradezco que te hayas quedado.
Pero me faltan las palabras, no las encuentro,
redundo en adjetivos y no me alcanzan los verbos,
verás, que toda mi vida se trata de ti
y todo en mi vida orbita en torno a ti,
todo cuanto soy va tras tus huellas
y todo cuanto necesito está en tu nombre,
tenerlo en mi boca, que se deslice entre mis dientes,
por mi lengua… entre mis labios…
Tu nombre…
tu nombre es toda mi poesía.

Cómo describir lo que es mirarte dormir,
que se me pasen las horas contándote los lunares
de la constelación de tu pecho,
dibujarte un camino de caricias en tu cuello,
con la punta de mis dedos, con mis pequeños besos,
y contemplar tu rostro y tus gestos tan perfectos,
esa sonrisa tan dulce y a la vez tan coqueta
que se muestra cuando aproximo mis labios
a la comisura de tu boca, tu lado derecho, perfecto.

Tu respiración se hace música a mis oídos
y le acompaña siempre tu corazón latiendo
a un ritmo divino, una nana que espanta malos sueños.
¿Dónde encuentro las palabras para describir
la intensidad con la que te siento?…
Cuando estoy a cero milímetros de distancia de tu cuerpo,
de tu piel, de tu cielo, del paraíso de tu sexo,
de ese despertar al que no me resisto
sin que aun abras tus ojos.

Cómo describo en un poema habiendo tan pocos adjetivos
para decirte lo que son tus ojos y la profundidad en ellos,
del universo que he encontrado expandiéndose en tu alma
y absorbiéndome despacio y sutilmente hasta atraparme dentro
de la octava maravilla que se esconde en tu interior,
tú, perfecto y único, sólo tú.

Yo te tengo enfrente, y entonces me desprendo
de esta necesidad de escribirte en papel lo que siento,
y me abandono a la música de tu voz
a mi ansiedad de tus besos, de tus manos, de tu aliento,
corazón, el corazón se me dispara y te nombra en cada latido,
estoy grave y ya no me controlo, ya no me siento propia,
te miro y si descifras los subtítulos bajo mi mirada
te darás cuenta que te estoy diciendo a gritos
que soy tuya a totalidad, tuya y de nadie más, siempre tuya,
que me tienes eternamente y locamente enamorada
de cada color de tu universo y del sabor exquisito de tus besos,
de tu manera de caminar, de tu manera de vivir y respirar,
de tus formas y tus líneas, de tus gestos y tus ojos,
de tus manos y tu ombligo, de tu piel y tu cabello
enredado entre mis dedos, tejiéndote sueños,
de tu cuerpo desnudo enredado al mío,
de tu cabeza apoyada sobre mi pecho,
de tu mano sujetando lo que es sólo tuyo
mientras te vas quedando dormido,
mientras yo aún tiemblo sintiendo los efectos secundarios
de tu amor enloquecido y enternecido por mis labios.

Quiero desaparecer el mundo tras esa puerta,
y soltar la pluma y el papel para ocuparme de tu lienzo
y en ti, con la tinta de mi alma pintarte paisajes de amor,
escribirme en tu piel como sólo yo sé hacerlo.
Hacerte el amor es hacer poesía en tu cuerpo,
y las palabras no hacen falta hasta que me haces gritar tu nombre,
hacerte el amor es hacer poesía en tu alma,
fundiéndome en ti hasta que nos duerma la calma,
hasta que ya no sumemos dos, porque somos uno, uno solo,
uno mismo, un solo latir, un solo orgasmo, un solo sueño,
un solo universo de galaxias en expansión, infinitos.

No, no hay palabras exactas para describirlo,
lo he intentado tanto, pero sigue siendo poco,
es que en ti, contigo, por ti, en tus brazos, frente a ti,
dentro tuyo, dentro de mí,
tú, mi vida, mi eterno y único amor verdadero,
eres magia de otro tiempo, poesía de esencia mística,
infinito y por tanto, inabarcable para un poema,
y mi amor que te sigue los pasos y a tus pies se postra
tampoco puedo ponerle límites ni sé explicarte
cuánto, ni cómo ni hasta dónde este sentimiento crece
y se expande dentro de mí…
sino hasta que te tengo enfrente,
y las palabras se transforman en temblor en mis labios
en mi sonrisa nerviosa, en mi mirada intensa y cómplice
de lo que en tus ojos descubro…

A ti, mi vida, mi eterno y único amor verdadero…
cada día te escribiré mi amor haciéndotelo…
te entregaré mi vida recitándote poesía
entre caricias,
entre mordidas…
entre gemidos.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador.
15/05/2016

 

El primer segundo bastaba

Me miraste por tres segundos, el primero bastaba y lo sabías, ya era tuya antes del segundo, pero al tercero me enteraba, un segundo, contigo, para rendirme… me basta un segundo… Cómo es que entre tantos desaciertos de polvo en los ojos y arena en las huellas, hemos venido a varar a tus brazos, mi corazón romántico y extraño, y yo.

Mi vida es diferente ahora, tanto que contigo las noches traen mucho más que estrellas, es un concierto de luciérnagas, una danza de la brisa y las nubes aterciopelando el cielo, una esperanza convencida de que hoy es nuestro siempre, y que mañana es una amenaza contra el tedio y el conformismo, que también nos pertenece, porque entre un beso y otro, el cambio de día no se siente, más bien parece que nos amanece en el segundo siguiente de separar nuestros labios y vuelve a anochecer cuando ya no hay principio ni fin entre nuestros cuerpos.

Puedo contar las estrellas con los besos que florecen de tus labios y los lunares que decoran tu lienzo perfecto, podemos hacer que la luna se acerque a mirarnos, sólo porque nos da la gana que el mar nos alcance y que ella se llene de envidia. Una noche me pediste cinco promesas sinceras, yo te di mi vida entera y más si quieres, y más si me tomas con la cadencia de las olas y el misterio de tus ojos envolviéndome de una infinita paz, en el silencio de la noche, con el canto escondido de aves en caracolas. Así mis manos víctimas de la impaciencia van a enseñarte que poesía tiene tu nombre escrito en cada verso, cada coma, cada tilde, cada letra. Mi mirada se convertirá en música para tus sentidos, y en las horas de más calor o en las de más frío, en el exceso desmedido que más prefieras, mi cuerpo se volverá abrigo y sustento de tu alma.

Hacerte el amor y escribirme en tu piel ahora son sinónimos de amarte bien, perderme en ti para encontrarte a ti es sonata de madrugada para el amor que nos arropa. Y después de las horas enredados bajo la hilera infinita de estrellas, la calma nos llueve en rocío a los pétalos del clavel de nuestro idilio… Sed saciada, fuego renovado, fe liberada.

Te beso en lo profundo del océano, ahogando el ruido de los infiernos en nuestra mente, me bebo el elixir de tu voz y dormimos protegidos de todo mal hiriente del amor para siempre.

… Y emergemos al amanecer con el sol, nuevos, libres, fuertes… juntos e invencibles.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
12/05/2016

Si tú me nombras…

Con el corazón anidando amor y esperanza
y mis ojos empapados de sueños y de la lluvia
que comienza a caernos en invierno en esta ciudad
dónde tantas historias besaste haciendo tuyas,
yo me atrevo a plantarme ante tus ojos
no como una historia más, ni como una vieja herida,
sino como la mujer que te ha soñado noche tras noche
y a quien le ha dolido perderte pesadilla tras pesadilla,
y ha cogido el valor para decirte al fin
que te ama con toda su vida, que te quiere para toda la vida.

Me quiero perder en tus ojos,
quiero encontrarme ahí dentro,
en el infinito y basto universo de tu alma
dónde brilla inagotable la fuente de tu ser,
de tu pasión, de tus ideas, de tu constancia,
de todo el bien que haces y el mal que corriges.

Quiero contarte a besos cómo es lo que siento,
que el temblor de mi esencia no es miedo,
sino el rayo certero de tu mirada que me desnuda
y que atraviesa mi espalda como una mística serpiente,
recorriendo y precipitándose en cada punto de mi libertad,
descubriendo que mi vida la he hecho tuya a voluntad.

Quizás nunca conociste a nadie como yo,
quizás te parezca extraño y no te culpo,
tú siempre tienes esa peculiar intuición,
si no te fías de mis labios,
fíate de mi corazón,
aquí dentro sólo me habitas tú
y un sentimiento sincero que lo supera todo. Sigue leyendo “Si tú me nombras…”

Es mi vida entre tus manos…

Cuando las palabras no hacen falta,
mis mejores versos se dibujan
hechos con caricias en tu espalda
y mi instinto de arder se impone…
cada vez que te tengo en mi cama,
miro tu silencio que se esconde,
y se van componiendo canciones
de suspiros adornando tu nombre…

Tengo dos razones importantes
para que mi vida valga la pena,
la primera es que tú existes,
la segunda es que hay una gaviota
que hoy ha alzado el vuelo a tu encuentro
y lleva mi mensaje bajo sus alas… Sigue leyendo “Es mi vida entre tus manos…”

Amarte…

Amarte a ti,
es arroparme cada noche con tus sueños,
es verte caminar por las calles de mi memoria
y descubrirte siendo mío desde el primer recuerdo.

Amarte a ti,
es correr descalza, por la arena de la playa, en completa libertad
contra el viento, contra el sol, contra todo, hacia tus brazos
y saber que es ahí dónde pertenezco.

Amarte a ti,
es encontrar la llave perdida del cajón de los sueños abandonados,
y ver salir volando mariposas azules con destellos de inocencia,
entre sus alas tu nombre escrito, mi Luis Eduardo,
tú eres todos mis sueños.  Sigue leyendo “Amarte…”

Entregarme a ti

Entregarme a ti,
con mis virtudes y defectos,
con mis colores todos,
con mi propia luz y la oscuridad que tú iluminas,
mis sueños todos.

Entregarme a ti,
con la completa calma de mi ser
y la fuerza del huracán dentro de mi alma,
con la lluvia que cae de mis ojos,
cuando te vas, cuando la distancia hiere.

Entregarme a ti,
cuando el sol se niega a alumbrarme
y las nubes grises se queman sobre mi cabeza,
de esos instantes mi fragilidad,
vulnerable como soy.  Sigue leyendo “Entregarme a ti”