La magia de tus llamas

Parte de lo que soy, son mis versos;
con ellos muero por construirte un refugio,
tejer un manto cálido con poemas nocturnos,
un recital de besos para hacer honor a tus labios…
Para hacer honor a la magia de tus llamas.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
20/05/2019

Sigue leyendo “La magia de tus llamas”
Anuncios

Pequeña mía

Pequeña mía,
te veo gastar tantas horas al día mirando al cielo,
me atrevo a adivinar qué estás buscando.
A veces tus ojos dejan ver más de lo que quisieras
y yo no puedo evitar mirarte sin conmoverme,
hasta el escalofrío de sentir tu miedo,
que estás cansada y sólo piensas en rendirte.

Pequeña mía,
yo sólo tengo mis poemas y esta colección de pesadillas,
y eso no es suficiente para curar el mal que envenena tu sangre,
me siento impotente por no poder rescatarte
de la intranquilidad que te acosa día y noche,
por no poder abrazarte cada vez que sufres
y prometerte que todo estará bien.

Pequeña mía,
Dios quiera que tú y yo tengamos un mañana,
porque ansío volver a verte con los años
haciendo realidad tus sueños.
Yo sólo tengo mis poemas
y esta colección de lágrimas esperanzadas,
no son suficiente para exorcizar el mal que te amenaza,
pero junto a mi corazón
siempre tendrás disponible un refugio
cuando te haga falta,
y me mantendré recordándote
porque pienso que eres la más valiente,
porque te digo siempre
que cuando tú sonríes
también me haces fuerte.

Pequeña mía,
no dudes,
no te rindas,
que tu vida es
un precioso milagro…

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
05/10/2018


Dedicado a todas esas pequeñitas criaturas que a diario luchan para ganarle la batalla a su enfermedad… 


Si vienes por mí, soledad

Si vienes por mí,
soledad,
no te demores en preguntar nada…
pasa a instalarte,
no te acomodes…
sé porque estás aquí.

Quizás esta tristeza que traes
la necesite por el tiempo suficiente,
para liberarme entre la tinta
de tanta oscuridad que me atenaza…
que hace daño,
me asfixia,
me derrumba…

Me nubla y me vuelve ausente,
y en el silencio me vacía…

Y puedo sentir dentro mío
iniciar la revolución de la luz,
entonces cuando mi sangre arda
con toda esta ira,
y deje en cenizas
todo el mal que me envenena,
tendrás que irte, apresurar tu salida…
tú y tu tristeza,
tú y tu agonía…

Porque ha llegado el momento
de volver a ser yo misma,
de volver a mi centro,
a mi hogar,
a su enigmática poesía…
y sanar con todo el amor
las horas rotas,
los sueños desdibujados…

Y todas nuestras heridas…

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
04/08/2018

 

Azul infinito

Lo he visto en tus ojos,
ya no queda miedo,
y ahora que estamos a solas
y el mundo nos sobra,
no importa que haya silencio,
nuestras almas
se hablan con caricias,
y tu mirada me dice
lo que temí ya jamás me dirías…
Y en tus brazos tiemblo…

Lo has visto en mis ojos,
ya no me quedan miedos
y la luz que había perdido
regresó a mí en este instante perfecto…
Ese, en el que tu beso
atrapó mis palabras,
y las volviste amor,
amor y poesía…
Y ahora te sé decir
lo mucho que te amo
mientras hago este momento
eterno entre tus labios…  Sigue leyendo “Azul infinito”

Cuando vienes…

Cuando vienes,
te acompaña esa singular manía
de acorralar mi tranquilidad
hasta hacerme a tus modos
la niña que tiembla por tus besos
y olvida respirar si tú la tocas;
y entre juegos rompes mi silencio
con la canción dulce de tu risa,
y ya no sé que hacer conmigo
cuando en todo lo que pienso
es en quedarme para siempre
besándote, besándote la vida.

Y si te quedas…
si te quedas la noche,
la noche eterna de nuestra fantasía,
te acompañarán mis caricias
hasta abrigar todos tus sentidos,
hasta que el frío no te alcance más…
Todos tus sueños, tus secretos,
esos demonios escondidos,
los quiero conocer tomándome el tiempo
para amar cada uno de tus pecados…
y cometer contigo todos los que te falten.

Te prometo
que aunque el tiempo cambie
y pase la vida sin decirnos nada
yo me quedo dentro de ti
en el rincón de tu corazón que me guardes…

Te prometo
olvidar toda mi vida antes de este momento,
antes de ti, antes de conocerte,
antes de fundirme en el calor
de nuestro primer beso,
porque es justo ahí
cuando comencé a vivir de nuevo…

Te prometo que no nos hará falta amor
al hacer de nuestras almas una sola canción.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
15/08/2017

Con hambre de nosotros…

Besas despacio mi alma
la desnudas de prejuicios,
y libre de inhibiciones me pierdo
en el vicio exquisito de pertenecerte
a ti, completamente a ti.

Besas cada uno de mis lunares
y das nombre a mis constelaciones,
dibujas sobre mi piel
el mapa de mi locura,
y me recorres completa con tus labios
por todos mis caminos,
por todos mis sentidos…

Y llegas siempre al punto
exacto y sólo tuyo,
donde provocas el incendio,
donde bien sabes apagarlo
y te divierte saber,
que en fracciones de un segundo,
puedes hacerme arder de nuevo.

Encuentro todos los sabores
del cielo y sus delicias
en cada uno de tus besos…
Esos besos tan carnívoros,
expertos…
que siguen latiendo
en el centro de mi cuerpo.

Tus labios pronuncian mi nombre,
ordenan deseos y es mi placer obedecer,
complacer a tu fuego y abrasarme en ti;
mientras contemplo mi perdición en tus pupilas
me abandono al placer de saberme sólo tuya,
y entregarme más allá de la piel.

Subes y bajas,
rodeas, me envuelves,
estrujas mis ganas
y a besos me arrancas
el miedo a lo prohibido,
entonces se borran los límites
y sólo somos tú y yo,
una misma pasión,
y sólo somos tú y yo,
el mismo ardor bajo la piel,
un sólo cuerpo…

Y sólo somos tú y yo
con hambre de nosotros.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
14/08/2017

 

 

Cuando más miedo sienta

Cuando más miedo sienta me atreveré a ser valiente,
yo veré en mis ojos el mismo brillo de entonces
y latirás más fuerte en mi lado izquierdo y lloraré,
pero no como la niña que aterrada se escondía
en su soledad con su colección de errores y reproches,
sino como la mujer que reconoce en su reflejo
a alguien que ha logrado por fin ser más grande que sus temores…

Tendré en mis manos las letras que siempre quise escribir
y la fuerza para no dejar de hacerlo,
y latirás más fuerte en mi lado izquierdo y gritaré
que no pienso dejar correr más horas ni quedarme con estas ganas
de pasarme la vida entera conociendo cada rincón de tu alma,
de ser tu compañera de viaje entre fronteras y galaxias
y ser para tus ojos mucho más guapa
que la musa que hoy desnudas entre tus sueños y tus palabras.

Aquí, quedándome en blanco por un segundo
comienzo a reescribirme, a reinventarme en cada latido,
comienzo a ser yo sin que me lo dicte nadie más que mi corazón
y tu voz…

Y te escucho diciéndome que no en vano hemos llegado lejos,
y me lates cada vez más fuerte dentro de mi pecho,
y me quemas cada vez más profundo en cada suspiro,
y te juro por la verdad que es este amor
que no existe nada entre los confines de esta tierra
y el universo que nos envuelve
que te aparte un sólo instante de mí y de mi piel…
que nada me aparta de ti, de tus maneras tan únicas de quererme,
de hacerme y deshacerme a gusto y antojo…

Cuando más miedo sienta me atreveré a ser valiente…
me dejaré la piel y cada gramo de mi locura para amarte sólo a ti;
comenzará mi vida a partir de ese nuevo primer beso
y en mi lado izquierdo me estarás latiendo
mientras cada noche me quedo despierta sólo para verte dormir.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
31/07/2017

Eres la meta de mi viaje

Te convertiste en mi canción favorita,
esa que al escucharla me invoca la alegría,
una sonrisa tan auténtica como el primer beso que te di.
Eres ese espacio secreto en el cielo, tras nubes,
donde duerme tranquila mi estrella, mi deseo.
Eres el aire que respiré y el grito que me hizo vivir
llegando a este mundo hace veintisiete años
y sin haberte visto nunca ya sabía que nacía para ti.

Eres la razón por la que voy contra el mundo,
la única verdad que moldea mis latidos
con mis impacientes intenciones de sentirte mío…
y sentirme tuya, tanto que sólo exista porque estoy contigo.
Eres quien inunda mi vida de tanta luz si sonríes,
quien aparta de mis sueños los fantasmas con un beso,
quien sostiene mi cabeza cuando mis ideas se me escapan…

Eres el paisaje que dibujé cuando soñé mi libertad,
y eres la misma libertad que despegó mis pies del suelo
y me hizo escribir poemas de duendes y gaviotas…
y creer en la magia que rompe todas las fronteras.

Eres la respuesta a todos los porqués
que la vida no me supo responder…

Eres la meta de mi viaje,
mi destino es donde te encuentres tú.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
24/06/2017

Un poema nuestro que no acabe (A verso abierto)

Tuve en la punta de mis dedos un poema
y ahora el poema se ha escapado,
se ha ido dejándome la angustia de no poder redimir
el tiempo insalvable cuando no te escribí,
el texto donde me herí la voz y no estuve ahí para decirlo
fuerte y claro, a verso abierto,
que has sido para mí el amanecer más bello,
la silueta del misterio que siempre quise descubrir
con la caricia delicada de un te quiero
disfrazando el amor que me nacía dentro…
Que has sido para mí la canción que se quedó grabada en mis latidos
y la palabra exacta para dominar mis demonios…
y para encender mis infiernos, todos en tu nombre.
Que has sido para mí todo eso en lo que yo más he creído,
lo que yo jamás seré, lo que más deseo y lo que más admiro…
Que has sido la parte de mi vida que convertiste en poesía
al quererme más de lo que merecía,
al quererme así, a veces y siempre,
un poco rota y también con mi mirada perdida…
un poco loca y también con mis alas extendidas…
Que amarte a ti es tener el valor de mirar el abismo
y que sentirte me baste para saber que si salto
volaremos juntos,
que si grito,
tu voz responderá
como el eco del pasado que ahora es mi presente
y que no quisiera menos que fueras tú
el siempre, el puede ser que siempre has sido,
la memoria de un amor eternamente correspondido,
la felicidad de un beso robado y luego devuelto
para complacer a la complicidad de entendernos
cuando nuestras bocas se encuentran, huyendo del silencio,
y cuando yo te hablo con la piel en el idioma de mi alma
y es tu corazón quien finalmente me escucha…
Así que, aunque parezca tarde,
aunque la herida todavía no sane,
te vuelvo a escribir porque me ardes en la sangre,
porque no puedo guardarme más el corazón en mi pecho,
porque me sienta fatal no poder estar cerca
y quedarme a vivir una noche eterna en tus brazos,
para escribirte en la piel un millón de razones por las que te amo,
por las que nada puede ser más grande
que este pequeño universo, tú y yo…
Que aunque inevitables son a veces los puntos finales,
hoy podemos escribir, sin tachaduras esta vez,
una nueva historia, un nuevo porque…
un poema nuestro que no acabe.

Ana Isabel
San Miguel, El Salvador
02/05/2017

Porque hemos vuelto a la vida

Siento cómo ha comenzado a florecer la eternidad
en el espacio abierto de tu pecho y tu verdad,
y puedo sentir cómo me late la vida desde dentro
cuando recuerdo que mi beso y el tuyo encajan un poema
que nace cuando callamos
y queda en pausa cuando espero a que vuelvas…

Siento cómo todo lo que es nuestro ha dejado de ser un sueño,
cómo ha pasado de la hoja en blanco a ser ascuas en el cielo
todo eso que bailaba en el limbo de lo incierto
y ahora sabe a lo que gustas de mí,
y ahora sabe a lo que me envicia de ti…
y ahora muerde el deseo más que antes.

Sé que el camino ha dejado de ser un desierto,
y que tus manos ya no tiemblan, que yo ya no siento miedo,
que hemos vaciado la casa de fantasmas y telarañas de absurdidades,
y la hemos vuelto a habitar nosotros, plenos y despiertos.  Sigue leyendo “Porque hemos vuelto a la vida”

El siempre que nadie esperó

Y me vas haciendo inmortal
con cada beso destilado de tu alma,
con cada trozo de tu esencia desprendido
de cada verso que me has pintado
en mi libro abierto, en mi corazón sin coraza.

Ese sonido de tormenta yendo a calma,
tu respiración frenando la ansiedad de mis latidos,
esa ausencia de miedo y en el vacío cayendo
las gotas de intranquilidad que antes lloraba,
que antes marcaban las horas más grises,
y ahora son todos parte de nuestra playa.

Y dime ahora que todo irá bien,
que el cielo volvió a ser tan infinito como tú,
que la historia más bonita que escribí
no se irá a dormir sin besarme los labios otra vez,
que el sueño frágil con alas de cristal
que se guardó bajo el mar para ti
no fallará en su poesía, y estará puntal en tu portal. Sigue leyendo “El siempre que nadie esperó”